Siendo madre de adolescentes me he dado la iniciativa de estar preparada y orientada para emprender con responsabilidad esa ardua tarea, sé que es mucho trabajo, sin embargo vale la pena y no es imposible lograrlo, al final hay buenos adultos, recuerdo a mis padres y es allí donde me detengo a reflexionar que ahora estoy en esos zapatos que tuvieron ellos algún día.
0 Comentarios